¿Quién era Adolphe Tonduz?

Botánicos de la época de oro. John Lewis, Karl Wecklé y Anastasio Alfaro. Fotografía tomada del libro Adolphe Tonduz y la época de oro de la botánica en Costa Rica.

Corría el año de 1889, un joven de 27 años recorrió por un mes el camino que lo llevaría de Vaud en Suiza, hasta una inhóspita región de Centroamérica llamada Costa Rica. Él era el botánico y naturalista Adolph Tonduz y es hoy, el también botánico Gregorio Dauphin, quien reivindica la historia de este prolijo colector de plantas, en el libro “Adolph Tonduz y la época de oro de la botánica en Costa Rica”, publicado por la Editorial Tecnológica y coeditado por el Museo Nacional de Costa Rica.

portadaFueron 10 años los que necesitó Dauphin para escribir este libro, una exhaustiva investigación que lo llevó a revisar gran cantidad de cartas depositadas en el Departamento de Protección del Patrimonio del Museo, pero también en el Conservatorie et Jardin Botaniques de la Ville de Geneve y el Musée Botanique de Lausanne (LAU), además de correspondencia de Tonduz en manos de botánicos europeos.

Al examinar el libro, salta la curiosidad de que, de las 205 páginas, 108 son el apéndice y es que Dauphin se dio a la tarea de traducir un documento que Tonduz tituló “herborizaciones en Costa Rica”, cuatro cartas escritas por el biólogo entre 1895 y 1897, donde a modo de diario, describe las expediciones que él junto a otros naturalistas de la época como Pablo Biolley y Henry Pittier, realizaban a lugares para entonces alejados como la frontera norte, el Valle del Reventazón, la cuenca del Diquís y el golfo Dulce.

En estas cartas, el botánico no solo hace listados amplios de las plantas colectadas, sino que deja entrever a la Costa Rica de entonces, su geografía, cultura y progresos como la construcción del ferrocarril al Atlántico. Así mismo Dauphin aporta un listado de las publicaciones botánicas y agronómicas de Tonduz; correspondencia personal, plantas descritas y dedicadas al naturalista (tonduzzi) y especímenes tipo recolectados por él (representan más del 50% de los conservados en el Herbario Nacional).

“Adolph Tonduz y la época de oro de la botánica en Costa Rica”, podría convertirse en una obra de consulta obligatoria para biólogos, naturalistas, agrónomos y profesionales dedicados a las ciencias naturales. Se puede adquirir desde ya en la boletería del Museo Nacional.

¿Quién era Adolph Tonduz?
animalesBotánico y naturalista europeo, vino desde Suiza en tren un 17 de junio de 1889. De inmediato se puso a las órdenes del también botánico suizo Henry Pittier, quien fundó el Instituto Físico Geográfico, del que formaba parte el Herbario, que luego pasó al Museo Nacional.

Tonduz dedicó los mejores años a recolectar, describir y catalogar gran cantidad de plantas de distintas zonas del país, según Dauphin, quince años después de su llegada (1904), el Herbario contaba con 18 mil especímenes, la mayor parte recolectadas por Tonduz.

Según Mariela Bermúdez, bióloga del Museo Nacional, Tonduz fue uno de los mejores colectores de la flora y fauna de Costa Rica, como parte de ese inventario se descubrieron muchas especies nuevas para la ciencia.

etiqueta“El Museo Nacional le debe, en gran parte, los inicios de una colección botánica que hoy suma 130 años, así como gran cantidad de especies nuevas que se describieron con base en sus colecciones, depositadas en el Herbario Nacional”, agregó Bermúdez.

Durante sus años en el Herbario Nacional, fue la mano derecha de Henry Pittier. En 1905 Pittier se marcha a Washington y Tonduz se dedicó a diversos trabajos; en 1921 viaja a Guatemala, donde se hace cargo del Servicio de Patrología General de la Dirección General de Agricultura de ese país, pero en diciembre de ese mismo año muere, víctima de diversos males, entre ellos el alcoholismo.

A su paso por Costa Rica y según los registros del Herbario Nacional del Museo, son 5529 muestras las colectadas por Tonduz, pero además en honor a este naturalista se han dedicado gran cantidad de nuevas especies; aparecen 1050 epítetos de nombre tonduzii y 32 como tonduziana y hay un género de la familia Apocynaceae que lleva el nombre de Tonduzia.

La época de oro de la botánica en Costa Rica
naturalistasEn su libro, Dauphin hace un breve recuento de esta época de oro, que cubre cerca de 14 años, desde la llegada de Henry Pittier en 1887, hasta el cierre del Instituto Físico- Geográfico en 1901.

Este Instituto fue creado en 1889 y contaba con las áreas de meteorología, geografía y botánica, este último al mando de Pittier y su colaborador Tonduz. Una vez cerrado por completo el Instituto, todas las colectas realizadas por estos científicos, así como más de 900 realizadas años antes por Oersted (1816-1872), Hoffmann (1823-1859) y unas 700 por Polakowsky (1847-1917) pasaron a formar lo que hoy se conoce como el Herbario Nacional, que cuenta actualmente con más de 500 mil registros de plantas, líquenes y hongos, una “biblioteca” de consulta obligatoria para el estudio científico de la biodiversidad del país.

El trabajo arduo de expediciones y colectas de estos naturalistas llevan a denominar esta época como de oro en la botánica y coincide con la época dorada en Europa, gracias a material que envían de Costa Rica y que ayuda a describir muchas nuevas especies y géneros para la ciencia.

Dauphin marca el fin de esa época de oro con la partida de Pittier en 1905, caracterizada por la presencia de científicos europeos.

El libro se puede adquirir en la boletería del Museo Nacional.

Fotografías

Exhibición en el Museo Nacional, montaje de los mamíferos es fotografía de H.G. Morgan, finales del siglo XIX.

Etiqueta de una plata colectada por Tonduz, escrita a mano por el mismo naturalista en 1898.

Botánicos de la época de oro (de izquierda a derecha): John Lewis Childs (1856-1921), Karl Werklé y Anastasio Alfaro. Los otros dos son desconocidos (CR). Tomada del libro Adolphe Tonduz y la época de oro de la botánica en Costa Rica de Gregorio Dauphin López, 2017.