La historia de Costa Rica en una nueva exhibición

Visualización de la nueva Sala de Historia de Costa Rica. Ronald Quesada

El Museo Nacional prepara una gran exhibición para finales del 2016. Se trata de la reapertura de la sala de Historia de Costa Rica, un recorrido por la historia del país desde 1821 hasta nuestros días.  Abrir una exhibición de este tamaño y con tantos temas es muy complejo, implica investigación, curaduría (elección de objetos de acuerdo a un guión), un guión coherente y novedoso, con una elección cuidadosa de temas, la restauración de las piezas y por supuesto  la museografía, que es el “escenario” donde todos  los elementos se van a destacar.

reaturacaballoPara esta labor, el Museo Nacional conjuntó a un grupo interdisciplinario de profesionales que incluyeron historiadores, arquitectos, restauradores y educadores, que desde hace 5 años, vienen trabajando en la investigación de una propuesta acorde a los nuevos tiempos, donde la tecnología como herramienta educativa, la inclusión de personas con capacidades especiales y la huella ecológica tuvieran un especial énfasis no solo en el guión temático, sino también en el aspecto educativo y museográfico.

Desde el cierre de esta sala en el año 2011 se inició un largo proceso de investigación y desarrollo de esta exhibición. Los primeros pasos para replantear una novedosa exhibición, fue la asesoría y apoyo del museólogo español, Dr. Rafael Azuar, así como la validación y asesoría  de diversos grupos de especialistas externos a la institución.

Gabriela Villalobos, historiadora y curadora de la exhibición explicó que “a partir del programa expositivo del plan museológico realizado por Rafael Azuar con el equipo del Museo, se realizó un nuevo diseño espacial-museográfico y varios reacomodos temáticos en función del espacio, de la mayor claridad de las unidades temáticas y de la distribución de los objetos". Este último rediseño a cargo del arquitecto Ronald Quesada y Gabriela Villalobos.

Una curaduría que rompe esquemas
pinturaCon la exhibición de Historia de Costa Rica, el Museo Nacional se planteó el reto de cumplir con una multiplicidad de expectativas del diverso público visitante. Los tres grupos para los cuales se plantearon las principales estrategias han sido los estudiantes, los turistas y las personas con limitaciones de accesibilidad.

Es común ver exhibiciones centradas en hitos históricos y la exaltación de las clases políticas; sin embargo en esta nueva propuesta expositiva, Villalobos  busca hacer rupturas con una concepción de historia centrada en la historia política y de los presidentes hacia una historia más social y cultural. “Temática y museográficamente, los protagonistas serán de carácter más anónimo, pero de mayor representatividad social. Es importa visibilizar que la historia se construye con el accionar de todos los ciudadanos en el día a día” explicó.
 
La curadora tomó muy en cuenta en el guión los cambios de la sociedad moderna, con temas tan actuales como la diversidad étnica o de género, ejes transversales en la nueva exhibición.

restauravirgen“Como estrategia didáctica y del guión, se presentan puentes vivenciales entre pasado y presente, donde la gente pueda sentirse no solo espectadora, sino también protagonista de la historia. Por tal motivo, la recreación de espacios domésticos es fundamental. La apuesta museográfica y temática es convertir ciertos espacios o vivencias de la vida cotidiana en puentes transitables entre el ayer y hoy para el público”, concluyó la curadora.

La museografía como escenario
La museografía de esta sala está a cargo del arquitecto del Museo Nacional Ronald Quesada. Desde una perspectiva contemporánea y limpia, Quesada asegura haber investigado mucho para llegar al concepto de una exhibición, con las necesidades propias  que el visitante nacional y extranjero moderno exige.
 
“Logré combinar elementos y materiales de la arquitectura, poco convencionales en la museografía (...) el 90% de la sala es en vidrio, se conceptualizó como una sala traslúcida, donde se pueda visualizar todo el espacio y los objetos desde la primera entrada”, puntualizó.

Accesible y ecológica
salaAl iniciar con un proyecto totalmente nuevo en esta sala, es ineludible tener dos grandes premisas, requisitos indispensables en el siglo XXI: que la sala sea completamente amigable con el ambiente, de bajo consumo con materiales reciclables o reciclados y la accesibilidad a personas con capacidades especiales.

Es así como se ha tratado de que dentro de las posibilidades espaciales y económicas la nueva exhibición  sea lo más accesible que se pueda. “Es una sala que mide solo 6 metros de ancho, el reto era lograr que a lo ancho quedara siempre al menos 2 metros para garantizar la libre circulación ya sea de grupos grandes o bien de sillas de ruedas o cualquier otro elemento que necesite una persona para movilizarse” explicó Quesada.

El recorrido por la historia de Costa Rica incluirá elementos museográficos en bajo relieve que todo el público podrá tocar, sobre todo personas con discapacidad visual. En otro punto tenemos un pedestal con una copia a escala del Monumento Nacional, también para que la gente pueda descubrir su forma y elementos, agregó Ronald.

En otro sector el visitante se encontrará con un sistema audiovisual y táctil, acorde a las nuevas tecnologías. Así como estos, hay varios elementos educativos dentro del recorrido, que van a permitir que el público en general  y sobre todo las personas con algún tipo de discapacidad, puedan integrarse a la vivencia de la sala.

Amigable con el ambiente
SanIsidroQuesada explicó que el otro elemento importante fue el componente ecológico, ahorro de energía, utilización de materiales reciclados y reciclables, aires acondicionados y luces de bajo consumo “el ahorro de energía y que sea amigable con el ambiente también pesó mucho en el nuevo diseño. Es así como se buscó que todas las luces fueran de tecnología led, lo que hace que el consumo sea mucho menor y así mismo estamos protegiendo los objetos del deterioro debido al cambio de temperatura a los que son sometidos con la iluminación tradicional”. Predominarán en la museografía, materiales como pvc, vidrio y metal.

Este es un proyecto con una fuerte inversión económica (cerca de los 265 millones de colones), que cuenta con un equipo de especialistas, entre ellos restauradores, historiadores, arquitectos, museógrafos, educadores  y diseñadores.

En este momento la sala se está interviniendo, mientras que en el taller de la empresa se están trabajando vitrinas, pedestales y la importación de algunos vidrios especiales, “el objetivo es poder disfrutar de esta nueva exhibición permanente  a finales del 2016” concluyó el arquitecto.

Fotografías de proceso de restauración, Gabriela Villalobos

Fotografía de piezas de la nueva exhibición de Historia de Costa Rica, Carolina Jiménez