K-mel González: un “jaguar” que deja huella

K-mel (derecha) interpretando a uno de sus personajes en Non Cuan Xá. Foto DPM

Su tez es morena, sus rasgos indígenas no dejan lugar a duda, su accesorios solo refuerzan esa imagen de un Boruca orgulloso de su pueblo y su cultura. Melvin González o como todos lo conocen K-mel (su  apodo de niño) es un joven de la comunidad que ha tomado la bandera de investigar y enseñar a su pueblo y a todo el que quiera verlo, la esencia de la cultura Boruca más allá de las máscaras y el ya conocido “juego de los diablitos”.

K-mel con su obra. Foto M. Mendieta. DPMSi bien en su pueblo lo llaman K-mel, él prefiere referirse a sí misma como  Kuradenk que significa “la huella de jaguar”. “Desde los 7 años me gustó pintar felinos, en lienzos y máscaras. Ese animal es parte de mi inspiración, el jaguar va metido en un mundo espiritual muy fuerte. En boruca el jaguar y el chamán o el jaguar y el guerrero eran uno solo” explicó.

Y es que las historias boruca de convivencias entre dioses y animales, son muy frecuentes. Los felinos son un elemento recurrente en el imaginario colectivo del pueblo, símbolos de poder, agilidad y astucia.

K-mel es un empírico apasionado. Artista, educador y activista de su pueblo. Uno de los fundadores del grupo de danzas indígenas Boruca Non Cuan Xá (cola de mono en español), pintor y tallador de máscaras se describe a sí mismo  un miembro del pueblo con ganas de ayudar al pueblo, “los trabajos que yo hago son dedicados a nuestra herencia y seguir lo que mi papá, Ismael González, me infundió, la cultura, el arte, el amor por el pueblo, mi padre siempre me decía no dejemos perder lo bonito que es Boruca. Yo tengo ganas de ayudar a los jóvenes y los niños”.

Pintura al óleo de un felino elaborada por K-mel. Foto M. Mendieta¿De dónde le viene la vena artística?
Lo de artista es de familia y me viene desde niño,  mis tíos eran artesanos, elaboraban máscaras, tallado en madera, jícaras y cerámica.

Cuando yo estaba pequeño mi mamá me llevaba al río y yo me divertía pintando piedras con mi hermano. Pintábamos piedras de muchos colores, cuando crecí probé practicar dibujo y con los años decidí retratar mi cultura por medio de la pintura. De eso hace ocho años.

¿Qué inspira la obra de K-mel?
Pintura al óleo de una mariposa morpho elaborada por K-mel. Foto M.MendietaMi obra está inspirada en el misticismo que hay en el pueblo, todo lo que está escondido detrás de la máscara, de una palabra, del idioma, me inspira vivir en mi propio pueblo, ser un defensor de la historia, leyendas, mitos, tradiciones, el respeto a los animales, la naturaleza.

En mi familia mi mayor inspiración fue mi papá Ismael González, una persona muy sencilla para hablar, pero marcaba una diferencia, mientras que mi tío Nemesio González me ha fortalecido mi idioma y las historias del pueblo.

¿Qué nuevos proyectos artísticos tiene?
Quiero trabajar más con niños. Acabo de terminar un proyecto con 15 niños de 4 años en adelante, yo les contaba  una historia y después ellos pintaban la historia tal y como la captaban, conversábamos y aprendíamos acerca de nuestra cultura y la celebración del 30 de diciembre con el juego de los diablitos.

El proyecto duró tres meses, algunos de ellos, los que estaban más grandes  ya pintan. Quiero volver a ese proyecto.

La danza del Non Cuan Xá

k-mel en una interpretación de Non Cuan Xá. Foto DPM¿Qué es Non Cuan Xá?
Non Cuan Xá  nació por casualidad. Hace como nueve años en un fin de año pensamos que ya venía el fin de año y venían otra vez los mismos diablos. Entonces mi hermano Ismael, mi amigo Gerald y yo pensamos en hacer algo diferente pero con sentido.

Muchos de los que están haciendo máscaras boruca están introduciendo  cosas que no son nuestras, entonces ideamos como volver a los elementos propios de nuestra cultura. Es importante que los más jóvenes no se confundan con elementos que no son nuestros.

De ahí nació la necesidad de frenar este crecimiento incorrecto del conocimiento Boruca. Necesitábamos rescatar nuestra cultura y rescatar los guerreros (diablos).

Interpretación del grupo Non Cuan Xá. Foto DPMInvestigamos cómo eran los diablos, como podíamos representarlos de manera diferente, fue así como en el 2006 ideamos el grupo, que no tuvo nombre  hasta un año después. “No nos regimos por las reglas  de los diablos, pero tenemos la aprobación de los mayores,  hablamos con ellos, les contamos del proyecto y las ganas de contar nuestras historias boruca de una manera diferente y ellos estuvieron de acuerdo”.

Cada uno de los personajes que representamos, el vestuario y las 5 historias conllevan un largo proceso de investigación y respeto a las tradiciones.

El nombre Non Cuan Xá (cola de mono)  es una conjunción entre la naturaleza y la arqueología boruca. El mono es un animal que está por todo el pueblo y la espiral que forma la cola es un símbolo precolombino muy característico.

Interpretación de Non Cuan Xá en el sitio arqueológico Finca 6. Foto DPMPero en realidad el nombre nos lo puso la gente, después de nuestra primera presentación el 2 de enero del 2007,  la gente empezó a decir que parecíamos monos y como nos gustaba el animal decidimos ponernos como monos.  

Un dato curioso de su imagen y el nombre es que la cola en forma de espiral tiene solo cinco vueltas, porque nosotros planeamos presentarnos por solo cinco años, pero ya llevamos ocho años y seguimos.

¿Quiénes integran el grupo?
Iniciamos nosotros tres, Gerald Maroto, Ismael y Melvin González, pero surgió la necesidad de integrar a más personajes para representar a muchos más espíritus, entonces pasamos a ser 14 personas, que cada uno tiene un personaje dependiendo de la historia que vayamos a representar.

Todos somos miembros de la comunidad boruca, entre nosotros hay hermanos, primos y amigos.

K-mel en presentación de Non Cuan Xá. Foto DPM¿En que se inspiran sus presentaciones?
Nos inspiramos en las historias boruca, queremos darle vida a los espíritus, nos inspiramos en la parte espiritual de nuestra cultura boruca y el respeto a la naturaleza: el sol, las montañas, el agua, a los árboles

Queremos dejar un mensaje de armonía entre el indígena y la naturaleza, pero además contar historias como la de las esferas, o el jaguar. En este momento tenemos 5 presentaciones diferentes, que llevan un proceso de investigación, de consulta a los mayores con respecto a la historia y al vestuario, de agregar siempre algo nuevo y por supuesto de ensayo. En este momento estamos profundizando en el espíritu del agua.

El legado de las esferas

Presentación de Non Cuan Xá. Foto DPM¿Cuál considera usted es el legado que las esferas de piedra le han dejado al pueblo boruca moderno que usted representa?
Son esculturas que nuestros antepasados nos dejaron para que recordáramos lo que la comunidad Boruca fue y es.  Las esferas necesitan que las protejamos.

El legado es artístico y espiritual, es un símbolo de esfuerzo y firmeza, la comunidad Boruca ahora necesita mantenerse fuerte y  firme en sus raíces y creencias.

La reciente declaratoria protege no solo a las esferas, sino a todo el territorio, pues las esferas que no están en su territorio pierden su valor, es ahí donde ellas tienen su fuerza.

Para conocer la obra de K-mel y contactar a Non Cuan Xá se puede entrar a su página en  facebook  Kamel González Rojas https://www.facebook.com/melvinkamel.gonzalezrojas?fref=ts
Además del  correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.